Ni cómo viene.
¿Es adictivo verdad?
Hay quien entiende de senderos,
Qué fácil es taladrarnos los oídos,
airear los versos
inventar poesía
mentir entre líneas y exagerar romances.
Qué difícil es querer sin medida, sin miedo al arte.
A volcarnos en nuestros huesos vacíos y rellenarlos de idiomas que lleven nuestros nombres.
Lo fácil es que seas difícil a tus treinta y tantos
que te pierdas en tus manías y latas de conserva de la pubertad.
Te estaré esperando en uno de esos edificios de la cuidad, que están aún sin colonizar.
Bellos por fuera, incógnitos por dentro.
Quizás este fin de semana. Quizás mañana. O tan solo
quizás.
C.T
Ya no supimos mirarnos a los ojos,
a interpretar nuestras palabras, a besarnos la piel.
No sabías todo lo que perderías y por tu culpa lo he perdido yo también.
Fallé en hacer que se te contagiara la risa
y olvidé olvidar cómo me besabas
la barbilla.
Que difícil es echar de menos...
C.T
Entre tu comisura y la mía hay mil relámpagos, que pinchan y cortan creando esas grietas en mis labios, que no se si es por el frío o por la hambruna que dejó tu aliento en esta guerra.
Pero ya no besan más que el deseo de tus manos prohibidas y pecas escondidas cual corazón vagabundo por las calles frías en esta noche vieja.
Tal vez, entre alevosías e inframundos te encuentro a ti, despiadado corazón de hielo.
Que tan semblante marcas la hora de tu propio reloj y tan olvidadizo eres con el segundero,
que de lo importante haces migajas de pan y del egoísmo un punto ciego.
Y así eres tú. Ciego
O así soy yo. Ciega, sordomuda, tonta y trasta y testaruda.
Tal cual decía Shakira ..
-C.T