Y sin embargo que, no me dejas avanzar, me tienes la mente controlada, los sentimientos asustados, les estas debilitando con tus jugadas, creas nuevos, les robotizas, les quitas el corazón, me les destruyes, les aniquilas, te encanta hacer ¨vudú¨ con ellos. Es tu nueva ciencia. Ya sabia yo, que las letras solo se te daban bien en los bares. Es como un don. Yo.. yo tambien tengo un don. El don de imaginar, y jugar con mi imaginación. Y tú... tú en mi imaginación.. eres como el "Coco". Nadie sabe qué aspecto tiene el Coco, ni que es lo que de verdad quiere de nosotros... que es lo que realmente piensa y que es lo que viene a hacer cuando está debajo de la cama...
Claudia Tubilla
domingo, 22 de abril de 2012
martes, 20 de marzo de 2012
Extraño, como típicamente se dice, estar contigo

En ningun momento te puedo decir; si sigo aqui, intentando olvidar, o si ya me he ido. Porque realmente.. no lo sé.
Extraño no aprender más cosas, dar esos paseos, que cuentes mis vertebras de la espalda y que me digas que son unas
pequeñas montañas preciosas que tú mismo vas recorriendo.
Extraño, como típicamente se dice, estar contigo.
CLAUDIA TUBILLA
lunes, 5 de marzo de 2012
El show de los borrachos
Cada noche el mismo espectáculo, demos un aplauso a los zombies de la noche. Beber hasta que nada de vergüenza, hasta marearse por mirar la punta de los pies. Ponerse como payasos, con la esperanza perdida de encontrar al amor de nuestra vida en medio del sudor y una música que no cesa. He visto la desesperación en ojos de gatos que buscan "pasarlo" bien. Porque luego es más divertido rehacer en la memoria todo lo que se quiere olvidar.
jueves, 16 de febrero de 2012
BLanco y NEgro
Situación extraña. Me cuesta dormir pensando en que hoy no he echo ni dicho todo lo que quería decir.
Me cuesta creer que la mente humana pueda creerse sus propias mentiras. Haciendo que los demás se sientan acorralados y vacíos de argumentos.
Como puede alguien intercambiar y jugar con las palabras para hacerlas feas y malsonantes. Como hacer a una persona inocente, la culpable de todo un fracaso.
Como sentirse observado, hablado e intimidado, mas luego para negar que él por su mente nunca ha pasado.
Palabras y mas palabras que dos bandas tiran contra su tejado, más las miradas de un publico desconocido y que se ha quedado petrificado.
CLAUDIA TUBILLA
Me cuesta creer que la mente humana pueda creerse sus propias mentiras. Haciendo que los demás se sientan acorralados y vacíos de argumentos.
Como puede alguien intercambiar y jugar con las palabras para hacerlas feas y malsonantes. Como hacer a una persona inocente, la culpable de todo un fracaso.
Como sentirse observado, hablado e intimidado, mas luego para negar que él por su mente nunca ha pasado.
Palabras y mas palabras que dos bandas tiran contra su tejado, más las miradas de un publico desconocido y que se ha quedado petrificado.
CLAUDIA TUBILLA
lunes, 30 de enero de 2012
Odiosas historias con buen principio
Sí, podría darte mi número. Y seguramente tú me llamarías, y yo esperaría más niña que lo hicieras. Quedaríamos en algún sitio amable y al principio los dos nos sentiríamos especialmente torpes con las palabras. Te tiraría el humo a la cara por los nervios, y tú me darías una patada por debajo de la mesa. Pero nos reiríamos y a partir de ahí todo se volvería más fácil. Jugaríamos a pagar rondas de vergüenza hasta emborracharnos de ganas de besarnos. Se nos haría de día presentándonos desnudos en el sofá y bromearíamos sobre la necesidad de repetirlo. Quedaríamos muchas veces más; al principio buscando excusas, después excusándonos por no hacerlo. Y todo sería sospechosamente perfecto: el ejército de hormigas en la barriga, la risa, la cama… Y de repente llegaría la mañana en la que te das cuenta de que estás queriendo con la cabeza, el corazón, el humor y el sexo. Con suerte ninguno de los dos enfermaría de cobardía y no nos arañaríamos demasiado. Al principio no le daríamos importancia a los enfados, y luego nos enfadaríamos sin importarnos. Nos creeríamos invencibles. Pero llegaría la noche fría en la que me pondrías la mano encima y yo no la sentiría. O el momento en que tú aborrecerías mi manera de contarte cómo me ha ido el día. Puede que hasta consiguiéramos fingir lo suficiente como para pretender que el desencanto no resultase tan doloroso. Como mínimo uno de los dos saldría golpeado. Y no es que me acojone la posibilidad de que me hagas daño… pero últimamente me sale la pereza por los poros, se me ha dormido el corazón y no me encuentro por ningún lado las ganas de querer.
Y encima, ya he tenido una de esas historias. Una que empieza bien y acaba mal. Y tú pagas las consecuencias, porque no necesito otra. Ni la quiero. No quiero ni intentarlo. Lo que yo quisiera es un amor al revés, uno que empezara mal y terminara bien. Uno que empezara con gritos, siguiera con caricias y se terminara con besos eternos. Y creo que tú no puedes dármelo.
Así que no, no te daré mi número. Nunca podrás llamarme y lo nuestro se quedará en una de esas historias de sábado noche que olvidas al día siguiente. En un par de besos en el rincón más oscuro de este oscuro bar.
Y encima, ya he tenido una de esas historias. Una que empieza bien y acaba mal. Y tú pagas las consecuencias, porque no necesito otra. Ni la quiero. No quiero ni intentarlo. Lo que yo quisiera es un amor al revés, uno que empezara mal y terminara bien. Uno que empezara con gritos, siguiera con caricias y se terminara con besos eternos. Y creo que tú no puedes dármelo.
Así que no, no te daré mi número. Nunca podrás llamarme y lo nuestro se quedará en una de esas historias de sábado noche que olvidas al día siguiente. En un par de besos en el rincón más oscuro de este oscuro bar.
lunes, 19 de diciembre de 2011
Debo poner título
No intentes querer a una persona de nuevo, no intentes imaginar un futuro como el pasado de antes. Porque una cosa no sale por segundas veces, a no ser que hablemos de las dichosas matemáticas.
martes, 13 de diciembre de 2011
Hola, bien / Adiós, mal
Bien.
Bien, bien y bien.
Bien, bien, bien y bien.
No puedo aumentar el número de "bienes" . Aunque quisiera, me gustaría hacerlos infinitos para que duren toda la vida. Pero entre un -Bien- siempre hay un -Mal-
A veces... si.. Hay momentos en los que sabes que nunca se repetirán. Como esa conversación que tuviste con él. Podías decir todo lo que querías. Y bien, o " Y mal", lo hice.
Tuve esa oportunidad y puse lo que quise. Sabia desde el primer momento.. cómo sería el final. Pero continué. Yo tenía en mente lo que quería e intentaría llegar con ello hasta la ultima palabra de la confusa discursión.
- Tú me ofuscaste con tus bipolaridades, pero teniendo una cosa clara. / Adiós /
- Pero una vez que yo admitía ese "Adiós", comenzabas con el / Hola /
.ClaudiaTubilla.
Bien, bien y bien.
Bien, bien, bien y bien.
No puedo aumentar el número de "bienes" . Aunque quisiera, me gustaría hacerlos infinitos para que duren toda la vida. Pero entre un -Bien- siempre hay un -Mal-
A veces... si.. Hay momentos en los que sabes que nunca se repetirán. Como esa conversación que tuviste con él. Podías decir todo lo que querías. Y bien, o " Y mal", lo hice.
Tuve esa oportunidad y puse lo que quise. Sabia desde el primer momento.. cómo sería el final. Pero continué. Yo tenía en mente lo que quería e intentaría llegar con ello hasta la ultima palabra de la confusa discursión.
- Tú me ofuscaste con tus bipolaridades, pero teniendo una cosa clara. / Adiós /
- Pero una vez que yo admitía ese "Adiós", comenzabas con el / Hola /
Mal.
Mal, mal y mal.
Mal, mal, mal y mal.
Mal, mal y mal.
Mal, mal, mal y mal.
.ClaudiaTubilla.
viernes, 2 de diciembre de 2011
lunes, 21 de noviembre de 2011
Apolo.
Yo quiero ser como él.
Claudia Tubilla
Quiero mirarme al espejo y decir: "Hey nena, soy yo, cómo no me vas a conocer... soy demasiado popular, demasiado famoso, demasiado atractivo para pasar desapercibido"
Quiero pasear por la calle, con una chica agarrada a mi mano, naturalmente, una diferente para cada uno de los días del año.
Quiero levantarme con una colonia diferente después de una noche loca.
Quiero copiar y pegar mensajes y enviárselo a todos mis contactos del sexo femenino.
Quiero llegar al número infinito en mi lista de labios.
Quiero acariciar cada una de las curvas de cada mujer y decirlas que son las más bellas que he visto.
Y sobretodo quiero no sentirme mal por lo que hago, porque lo que hago, lo hago por diversión. No hago daño a nadie.
Quiero enamorarlas.
Quiero pasear por la calle, con una chica agarrada a mi mano, naturalmente, una diferente para cada uno de los días del año.
Quiero levantarme con una colonia diferente después de una noche loca.
Quiero copiar y pegar mensajes y enviárselo a todos mis contactos del sexo femenino.
Quiero llegar al número infinito en mi lista de labios.
Quiero acariciar cada una de las curvas de cada mujer y decirlas que son las más bellas que he visto.
Y sobretodo quiero no sentirme mal por lo que hago, porque lo que hago, lo hago por diversión. No hago daño a nadie.
Quiero enamorarlas.
Claudia Tubilla
miércoles, 2 de noviembre de 2011
Aniquila tu mente, haz lo que sientes.
Hoy me he levantado con ganas de enamorarme. De ese chico que sé que no me va a olvidar, ése que tiene los ojos con diferentes tonalidades cuando le da el sol.
Hoy quería ser una chica nueva, con una sonrisa que no me la quitan ni los días de lluvia. Hoy quería mirar a mi alrededor y decir: ¡Estoy enamorada y me da igual!
La mayoria de las veces que me enamoro, cometo ese mismo error, enamorarme.
¿Porqué? Por que si lo hago libremente, enamorarme dejándole al corazón, me suelo llevar unos cuantos golpes. Puede que golpes físicos dándome con la cabeza a la mesa y diciéndome: porqué coño tengo que ser dependiente a una persona, y que en vez de decir: estoy encantada de pensar en tí, digo: ¡maldita sea! Me encantaria enamorarme libremente, tener algo bonito y decir que soy la persona más feliz del mundo.
Y con todos estos errores y estrategias preventivas.. ahora mismo cuando oímos la palabra enamorarse, al menos a mí, me suena a miedo.
C.T
martes, 25 de octubre de 2011
El listado de la discoteca
Entro a una Discoteca, Pub.. o lo que sea, voy sin amigas. Las he perdido. Me revuelvo entre la gente, bailando al son de la música, me siento libre. Cuando abro los ojos, ese grupo de chicos, me está mirando, sonrio. Se me acerca uno, no le dejo hablar. Me pongo a bailar con él. Me canso, voy dirección al baño, creo que él me está siguiendo.. genial. Me meto en el baño.. qué raro que no esté lleno.. opto por el de los chicos, esta vacio. Me giro y noto que me empujan, estoy en el cuarto de baño con él. Al rato, me salgo.. sonrio. Me miro al espejo. Saco de mi bolso un pintalabios, me los retoco y.. estoy perfecta. Sonrio por útima vez y saco de mi bolso una lista. Tacho su Nombre. Perfecto. Mañana le toca a ese castaño con rizos.
Claudia Tubilla
Claudia Tubilla
jueves, 13 de octubre de 2011
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